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Arma X es una de las miniseries más buscadas hoy en día por los aficionados a los tebeos de mutantes, ya que en ella se explicaba como Lobezno había conseguido el adamantium y las garras. Fue Barry Windsor-Smith quien con su maestría innata nos contó la historia de un mutante canadiense que había trabajado para la CIA y había sido seleccionado por la Agencia para formar parte de un experimento en el que se le implantaría un metal conocido como adamantium. La razón para escoger al bueno de Logan fue que el gobierno ya conocía su condición de mutante con un poder curativo y regenerativo que haría posible su supervivencia a tan arriesgado experimento.
Para realizar el experimento tuvieron que secuestrar a Logan. Esto lo hicieron tres agentes de la CIA armados con armas aturdidoras, y así, sedado fue como se llevó a nuestro héroe al laboratorio en el que se le implantaron las moléculas de adamantium que forran su esqueleto haciéndolo indestructible. El experimento resulto un éxito pero hizo aflorar al lado más salvaje de Lobezno que desde entonces sería casi un animal.

El científico encargado del experimento fue un misterioso hombre conocido como El Profesor. Ordenó equipar a Logan con unas pesadas baterías y unos implantes que le aseguraban el control de sus acciones pero no contaba con el factor curativo de Lobezno que, tras pasar el efecto de los sedantes, le ayudó a liberarse del control de El Profesor.
Antes de esto, Logan tuvo que superar varias pruebas como luchar con osos o tigres, y en todos estos combates salió vencedor pese a que estaba desnudo y con la única ayuda de sus garras -aunque es una ayuda bastante grande, ciertamente-. Cuando consiguió escapar, estuvo vagando por los bosques durante un tiempo hasta que fue encontrado por James y Heather Hudson, quienes le ayudaron a recobrar la cordura aunque no la memoria puesto que la CIA no quería que recordara nada hasta que le fueran a necesitar, motivo por el cual se aseguraron de borrar su memoria.
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